Ángeles López Segovia, universalmente aclamada bajo su nombre artístico Lina Morgan (Madrid, 1937 – id., 2015), fue una de las actrices, humoristas y empresarias más extraordinarias, populares y queridas de la historia del espectáculo en España. Considerada la gran reina de la comedia popular y el teatro musical de variedades, su inconfundible genio cómico, basado en una portentosa expresividad gestual, un magistral dominio del humor castizo y una asombrosa capacidad de conectar con el público, la convirtieron en un fenómeno sociológico de masas.
Nacida en el castizo barrio de La Latina, comenzó su andadura profesional a los 11 años en una compañía infantil. Tras curtirse como bailarina de revista y vedette, adoptó el nombre de Lina Morgan y fue construyendo su icónico personaje cómico-tierno: una mujer ingenua, patosa y entrañable que rompía con los moldes tradicionales de la época. A lo largo de las décadas de 1970 y 1980, encadenó éxitos teatrales absolutos con funciones que permanecieron años en cartel, tales como Vaya par de gemelas, El último tranvía o Celeste… no es un color. Su faceta empresarial la llevó a adquirir el Teatro La Latina de Madrid, templo escénico que gestionó con enorme éxito junto a su inseparable hermano José Luis.
Su arrollador triunfo en el teatro se trasladó con idéntica fuerza al cine —con taquillazos como
La tonta del bote
(1970)— y, en su madurez, a la televisión, donde protagonizó series históricas de la pequeña pantalla como Compuesta y sin novio y Hostal Royal Manzanares. Reservada y profundamente generosa en su vida privada, fue distinguida con la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Tras su fallecimiento, miles de personas acudieron a darle el último adiós a su capilla ardiente. Sus restos descansan en el panteón familiar del Cementerio de la Almudena. Sepultura – Zona antigua – Cuartel 15 – 28A