Málaga fue una de las primeras ciudades en acatar la Real Orden de Carlos III del 3 de agosto de 1784 sobre lugares de enterramiento. En 1807, el Ayuntamiento adquirió la finca de Haza Cabello, de 40.000 m², al norte de la ciudad, cerca del Acueducto de San Telmo, para construir un cementerio extramuros. La Junta de Sanidad dirigió los trabajos e inscribió los terrenos a nombre del Ayuntamiento (folio...


